Hagrid es uno de los personajes más dulces del mundo mágico. Aquí les dejamos unos consejos de vida para ser un poco más como él. Sólo no vayan a hacer amistad con arañas gigantes, ¿de acuerdo?

por Giovani

No tengas miedo a llorar

Hagrid nos enseñó muchas cosas, pero una de las más importantes es que a todos se les debería permitir llorar, especialmente teniendo en cuenta que Hagrid es mitad gigante, y los gigantes no suelen ser los más emocionales. Si las cosas te sobrepasan, si no puedes expresarte de otra manera más que solo con un buen sollozo, eso está absolutamente bien.

No te avergüences de donde vienes

Ser medio gigante expone a Hagrid a muchos prejuicios, pero él siempre se mantuvo orgulloso de su herencia, particularmente cuando se trataba de su medio hermano, Grawp. Incluso trató de enseñar inglés a Grawp y modales más refinados para que se volviera menos agresivo y más pacífico, ayudándolo a establecerse. Donde otros habrían evitado a Grawp por su comportamiento, Hagrid se mantuvo leal y lo cuidó.

– No, sabe mucho nuestro idioma…He intentado enseñarle un poco, pero… En fin, por lo visto mi madre no le tenía más cariño del que me tenía a mí. Verán, para las gigantas lo más importante es tener hijos muy grandes, y él siempre ha sido tirando a enclenque, para ser un gigante. Sólo mide cinco metros.

– ¡Minúsculo!

– Todo el mundo lo maltrataba; comprenderán que no podía abandonarlo…

Harry Potter y la Orden del Fénix

Por supuesto, también estaba la familia extendida de Hagrid, como Norberto y Buckbeak, que eran forasteros, como Grawp, la sociedad no los entendía del todo. Eventualmente, Hagrid perdió a Buckbeak, pero no antes de que lo presentara a su clase de Cuidado de Criaturas Mágicas para mostrarles qué animales tan fascinantes eran los hipogrifos.

 

Acepta tus elecciones en moda

Las personas pueden juzgar con tanta rapidez la apariencia de otra persona. Afortunadamente, Hagrid lo tomó todo en un paso gigante, con énfasis en ‘gigante’. Se necesita a alguien con una gran confianza interior para combinar un paraguas rosa y florido con un gran abrigo de piel de topo, pero si Hagrid puede llevarlo bien, tú también.

 

Romper las reglas no es tan malo

Hagrid fue la primera persona del mundo mágico con la que Harry se encontró y la primera persona que dio el ejemplo de romper un poco las reglas. A pesar de que se le prohibió crear magia, Hagrid tenía su paraguas rosa, y, al conocer a Harry por primera vez (bueno, por primera vez para Harry que podía recordar), lo usó para darle a Dudley una adorable cola de cerdo.

Además, al proteger a Norberto y Grawp en los terrenos de Hogwarts, Hagrid ciertamente se habría encontrado en conflicto con las reglas oficiales del Ministerio. Sin embargo, Hagrid nunca hizo nada inseguro, aunque Draco trató de convencer a la gente de que este era el caso en un par de ocasiones, y siempre rompía las reglas de una manera en la que a Harry y especialmente a Dumbledore no les importaba.

 

Las mascotas también son familia

Una extensión de la naturaleza bondadosa de Hagrid hacia los forasteros era su amor por los animales, a quienes trataba como a sus propios hijos. Hijos horribles, grandes, a menudo peludos. Por ejemplo, vio algo en Aragog, una criatura que la mayoría de la gente temía (especialmente si eres aracnofóbico), y se aseguró de que no sufriera daños, la cual era una bondad que solo personas como Hagrid podían proporcionar.

Queridos Harry, Ron y Hermione:

Aragog murió anoche. Harry y Ron, ustedes lo conocieron y saben que era extraordinario. Hermione, sé que te habría caído bien. Me gustaría mucho que esta noche asistieran al entierro. He pensado oficiarlo hacia el anochecer porque ésa era su hora preferida del día. Como sé que no los dejan salir del castillo a esas horas, tendrán que utilizar la capa. No debería pedírselos, pero no tengo ánimos para hacerlo solo.

Hagrid

Harry Potter y el Misterio del Príncipe

Hagrid realmente no entró en detalles sobre su familia y vivió solo en su cabaña, por lo que sus mascotas definitivamente eran un tipo de familia para él. Y cuando perdió a Aragog, fue un golpe duro. No todos le darían un funeral y cantarían una canción estando ebrios para una araña gigante. Hagrid nos enseñó que es perfectamente aceptable llorar a los animales como a una persona, y esa es una lección más que válida para aprender en la vida, incluso si la criatura en cuestión es, como decimos, una enorme araña peluda a la que le gusta comer gente.

No hay un abrazo como un abrazo de Hagrid

Hagrid estaba muy en contacto con sus emociones y siempre estaría a la espera de un abrazo gigante (literal) si lo necesitabas.

– ¡Harry! -bramó,  en cuanto el muchacho se bajó del coche, lo abrazó tan fuerte que casi le tritura los huesos…

Harry Potter y el Misterio del Príncipe

Hagrid mostró los beneficios catárticos de ser abrazado, y fue, simplemente, un hombre que nos enseñó a cómo ser mejores personas. Todos deberíamos estar agradecidos con el alma más amable del mundo mágico.

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